63% Poliéster 33% Rayón 4%Licra
CUIDADO DE NUESTRAS PRENDAS
Cada prenda está pensada para conservar su tacto, su forma y su belleza con el paso del tiempo. Cada fibra tiene sus propias características y requiere unos cuidados específicos.
Un lavado delicado, un secado adecuado y una correcta conservación ayudan a mantener las cualidades originales de cada prenda.Antes de cualquier lavado, deben consultarse siempre las indicaciones de composición y cuidado de la etiqueta.
EL POLIÉSTER
Ligero, resistente y estable, el poliéster es una fibra que destaca por su durabilidad y por su capacidad para conservar la forma y el aspecto de la prenda con el uso. Su fácil mantenimiento permite disfrutar de las prendas durante más tiempo, manteniendo sus cualidades originales.
· EL LAVADO
Las prendas de poliéster deben lavarse siguiendo siempre las indicaciones específicas de la etiqueta. En general, se recomienda un lavado delicado a baja temperatura.
- Utilizar un detergente suave y en la cantidad recomendada.
- Evitar temperaturas elevadas, ya que pueden afectar al tacto y al aspecto del tejido.
- No utilizar programas de lavado excesivamente largos o intensos.
- No es necesario dejar la prenda en remojo.
Un lavado suave y a baja temperatura ayuda a preservar la estructura, el tacto y la apariencia del tejido.
· EL SECADO
Siempre que sea posible, se recomienda dejar secar la prenda al aire libre, evitando fuentes directas de calor. No exponerla durante largos periodos al sol directo.
Secarlas en plano para ayudar a conservar su forma. No se recomienda utilizar la secadora salvo que la etiqueta de la prenda lo indique expresamente.
· EL PLANCHADO
El poliéster suele presentar una buena recuperación de las arrugas y requiere poco planchado. Si fuera necesario, utilizar una temperatura baja y planchar preferiblemente del revés.
El vapor puede ayudar a recuperar suavemente la forma de la prenda. No se recomienda aplicar la plancha directamente sobre el tejido a temperaturas elevadas.
· EL CUIDADO Y LA CONSERVACIÓN
El poliéster es una fibra resistente y de fácil mantenimiento. Para conservar el aspecto de la prenda durante más tiempo, se recomienda evitar el lavado innecesario y dejarla airear entre usos.
Las prendas de punto deben conservarse dobladas, especialmente aquellas de mayor peso, para evitar que puedan deformarse con el tiempo. Guardar en un lugar seco y ventilado, protegido de la humedad y de la exposición prolongada a la luz.