72%Viscosa 27%Poliamida
CUIDADO DE NUESTRAS PRENDAS
Cada prenda está pensada para conservar su tacto, su forma y su belleza con el paso del tiempo. Cada fibra tiene sus propias características y requiere unos cuidados específicos.
Un lavado delicado, un secado adecuado y una correcta conservación ayudan a mantener las cualidades originales de cada prenda.Antes de cualquier lavado, deben consultarse siempre las indicaciones de composición y cuidado de la etiqueta.
LA VISCOSA
Ligera, suave y de caída fluida, la viscosa aporta movimiento y una sensación especialmente agradable al vestir. Es una fibra sensible al agua y a la fricción, por lo que requiere un cuidado delicado, especialmente cuando está mojada.
1 — EL LAVADO
Las prendas de viscosa deben lavarse a mano y con agua fría, o mediante un programa delicado a baja temperatura cuando la etiqueta lo permita.
- Lavar la prenda del revés.
- Utilizar un detergente líquido y suave.
- No dejar en remojo durante mucho tiempo.
- Evitar frotar, retorcer o escurrir la prenda.
- Aclarar suavemente con agua fría.
Cuando está mojada, la viscosa puede volverse más rígida y modificar temporalmente su forma. Es una característica natural de la fibra. Con un secado adecuado recuperará progresivamente su suavidad y caída.
2 — EL SECADO
No se recomienda utilizar secadora. Retirar el exceso de agua presionando suavemente la prenda o envolviéndola en una toalla. No retorcer. Dejar secar en plano y devolver delicadamente su forma original mientras está húmeda. Evitar el sol directo y las fuentes de calor.
3 — EL PLANCHADO
La viscosa puede arrugarse después del lavado. Un planchado delicado ayudará a recuperar su caída y su aspecto original. Planchar siempre del revés y a baja temperatura. Si fuera necesario, utilizar un paño ligeramente húmedo entre la plancha y la prenda. El vapor también puede ayudar a devolver al tejido su fluidez.
4 — EL CUIDADO Y LA CONSERVACIÓN
La viscosa agradece los lavados poco frecuentes y delicados. Para conservar durante más tiempo la caída y la forma de las prendas de punto, se recomienda guardarlas dobladas y evitar colgarlas cuando puedan deformarse por su propio peso. Un cuidado atento ayuda a preservar la suavidad, el movimiento y la apariencia original de la prenda.